11.11.2016

Una gran decisión para tu vida.

Hace tiempo había recibido algunos comentarios en los que me pedían que platicara un poco acerca de cómo fue que elegí mi carrera. Estuve postergando mucho la entrada, no por floja, sino porque me faltaba poner un poco en orden mis ideas, el día de hoy me daré el espacio para compartir con ustedes mi experiencia personal.

El título de la entrada no está demás, decidir la carrera que estudiarás para convertirte en algo que quieres ser y sobrevivir en esta vida obteniendo ingresos de ello es bastante importante. No solo porque te va a "dar de comer" en un futuro, es necesario tener bien en claro el hecho de vas a pasar el resto de tus días haciéndolo y que te tiene que hacer feliz, además de que es tu aportación para ayudar a ser de la sociedad algo mejor.

Desde niña en mi familia me dijeron que podía ser una buena abogada debido a mi carácter y ciertas cualidades que tengo, una parte de mi tomó eso como un "halago" o buen presagio, me repetía esa idea con orgullo pues pensaba que era una carrera diseñada para mi. Al tener 16 años, luego de salir de la preparatoria, decidí estudiar leyes. Dos años después, falleció mi abuelo, situación que produjo en mi un problema de depresión del cual no me avergüenzo recordar, sino al contrario, me siento agradecida de haber pasado por una etapa como esa en mi vida...¿Por qué? Me ayudó a abrir los ojos, ver las cosas tristes y desagradables del mundo, cuestione mi existencia, mis creencias. Desperté. Pasé a un plano con una realidad "más real."

Fue entonces que a la mitad de mi carrera, tomé la decisión de salirme de la escuela. No fue por querer ser una rebelde o porque sintiera que la vida no valía la pena. Lo que pasaba es que necesitaba encontrarme, definirme, conocerme para saber si estaba haciendo lo correcto o no. Este periodo de espera me tomó aproximadamente 2 años, tiempo en el cual tuve la oportunidad de tener mi primer empleo, conocer gente nueva, estudiar japonés, salir a fiestas, organizar mi tiempo, obtener responsabilidades, viajar, cantar en una banda, entre otras experiencias.

En esos tiempos, llegó el momento en que mis ex compañeros de facultad les tocó graduarse y una especie de miedo me invadió. Sí, estaba disfrutando la vida, no era una haragana, tenía empleo, compraba mis propias cosas, ¿pero hasta cuándo iba a detenerme a pensar bien qué iba a hacer con mi futuro? Tenía en ese entonces 22 años. Fue ahí que me forcé a tomar una decisión... Regresar a la facultad de leyes.

Pensé que siendo más madura y volviendo a mi "ex-carrera" lo tomaría con más seriedad y me daría cuenta si estaba hecha o no realmente para terminarla. Para no hacer la historia más larga, un día sin más, me di cuenta que no era lo mío y que no me dirigía hacía algo que me iba a hacer feliz, que la carrera la estudiaba por obligación, por querer un título, cumplir con lo que los demás esperaban de mi. No podía seguir así. 

Sentía que nada estaba hecho para mi o que fuera buena para algo, que tuviera un don, algo se me diera sencillo, sin embargo había una sola cosa que siempre me había llamado la atención en secreto, un deseo que frenaba porque sentía que no iba a ser buena en ello. Sorpresa! Ahora sé que lo que importa no es si vas a ser bueno en ello o no, sino el hecho de querer hacerlo pues esas ganas te llevarán a esforzarte y querer obtenerlo hasta ser el mejor.

De golpe, decidí tomar el riesgo una vez más, salirme de leyes a tan solo 3 semestres de terminar y comenzar desde cero, pero ahora con una elección con la cual tenía la sensación de querer llevarla hasta el final: ser maestra de español a nivel secundaria.

Hoy en día me alegra haber desafiado mis miedos, pasado por esos momentos de preocupación, frustración e indecisión. Muchos pensarán que desperdicié mi tiempo al salirme de la escuela, tomar un descanso, volver y luego salir de nuevo; pero para mi no fue así, no me arrepiento para nada, todo me ayudó a ser quien soy, es algo que no cambiaría para nada aún si pudiera retroceder en el tiempo o comunicarme con mi yo del pasado. Volvería a seguir el mismo patrón. Para mi no fueron errores, sino experiencias enriquecedoras.

Si alguna vez te sentiste así o en estos momentos te encuentras en una situación en la que no sepas que será de ti en un futuro, quizá no pueda aconsejarte como tal, pero si te puedo asegurar dos cosas:
1.- El tiempo te aclarará las dudas.
2.- Nunca es tarde para hacer las cosas bien y tomar decisiones que te harán feliz.

Me siento afortunada de haber elegido la carrera correcta y saber que me dedicaré a ello me hace feliz

8 comentarios:

  1. Recuerdo ese día. ♥ Los días posteriores a que se terminaba el semestre estabas más feliz ♥

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    1. Jejeje, sí, creo que son cosas que no olvidaré :)

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  2. Hola ♥
    Yo todavía estoy chiquita, estoy casi a terminar la mitad de prepa, pero tengo una idea de lo que quiero estudiar.
    ¿Sabes lo mucho que estoy feliz por ti? Me encanta que la gente sea así de arriesgada con tal de obtener lo que quiere, lo que le apasiona (claro, solo cosas positivas).
    Tú sigue tus sueños, linda. Haz lo que creas mejor y disfrútalo mucho.
    Te deseo lo mejor ♥

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    1. Muchas gracias por leerme y por tus palabras. Yo también te deseo lo mejor.

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  3. Me gusta mucho la seguridad de tus palabras y que tus experiencias las aprecies como tal, bravo!!♥

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  4. Me gustó mucho tu escrito. Al final, es mejor detenerse y empezar en algo que uno realmente ama.
    Te deseo toda la suerte del mundo, ya verás que tu carrera estará llena de éxitos ♥

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    1. Muchas gracias, tanto por leerme como por tu comentario :)

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Gracias por tu comentario ^_______^